martes, octubre 25, 2005

Adicción al psicoanálisis

El 43% de los argentinos fuma y si yo le preguntara si fuma, aunque Ud. no lo hiciera no se ofendería. En cambio, si le pregunto si se droga con cocaína la cosa toma otro color, fundamentalmente porque esta droga no tiene la aceptación social que tiene el cigarrillo. Pero hay más diferencias entre ellas: El tabaco provoca mayor cantidad de muertes y enfermedades que la cocaína, simplemente porque los fumadores pueden ejercer su adicción libremente y, en consecuencia, son más los que tienen acceso y lo pueden hacer más a menudo y en cualquier lugar. No estoy defendiendo el consumo de cocaína, no estoy loco; el punto es la aceptación social, fenómeno que también se da con el psicoanálisis.

Mudando papeles me encontré con un viejo artículo que apareció en la revista Ñ reforzando la aceptación social hacia otro tipo de prácticas, que en este caso no sólo perjudican el físico sino también la salud mental.

En la nota, la entrevistada con una desfachatez descomunal, respalda la ineficacia del psicoanálisis y defiende su falta de reglamentación legal. Se pone a favor de la economía neo liberal y dice que en cuestiones de salud mental también hay que desreglar, que la ausencia de ley es mejor que una legislación muy fuerte que proteja a los pacientes de los charlatanes (ella, claro, no los llama así, porque pertenece al clan). Lo que quiere, en definitiva, es que el Estado siga sin controlar el ejercicio del psicoanálisis a pesar de que está fuertemente entrometido en los sistemas públicos de salud mental.

¿Usted se psicoanaliza? Igual que con el cigarrillo la pregunta no ofende, ¿verdad? pero si le preguntara si intenta resolver sus problemas espirituales yendo al parapsicólogo, al curandero o a cualquier otro brujo, Ud. seguramente sentiría que estoy despreciando su inteligencia y se ofendería. Y no es para menos.

¿Pero se preguntó qué diferencia esencial existe entre un brujo y un psicoanalista? Brujos y psicoanalistas están al margen del conocimiento científico. El mismo Freud aconsejó a sus seguidores mantenerse al margen de la ciencia. Ambos cobran dinerales por técnicas que llevan años y que al final no dan ningún resultado; tanto unos como otros defienden esa ineficacia culpando al mundo, como lo hace Elisabeth Roudinesco en la nota de Ñ. Ambos grupos creen en fantasmas e intentarán curarlo apelando a ellos. Y tanto unos como otros pueden llevar a la muerte a un paciente que tenga una enfermedad mental grave como la depresión mayor.

Pero hay una diferencia fundamental entre ambas prácticas y es el perjuicio sanitario que producen. El psicoanálisis es más perjudicial que cualquier otro tipo de brujería. Y no es que esté defendiendo la parapsicología o las muchas formas de curanderismo. Ni por asomo, no estoy loco.

Como con el cigarrillo, acá también el punto central es la aceptación social del psicoanálisis. En la década del ’60 se puso de moda en la Argentina esta forma de macanear. Como toda moda fue y vino, pero en nuestro país nunca perdió el aura de prestigio. Mucha gente cree que son científicos y se resiste a salir de su engaño.

En algunos círculos sociales está de re-onda tener personal trainer y psicoanalista. Si no los tenés, no existís. Mi abuela le contaba sus penas al padrecito cura y gratis; Jesica, una amiga, hace como cinco años que no soporta pasar más de tres días sin analizarse y gasta un dineral cada vez que asiste a una sesión de terapia. Cuando la psicoanalista sale de vacaciones, Jesica me hace acordar a Pedro cuando le escondemos los cigarrillos.

Si Ud. quiere tirar su plata en charlas con los brujos no me preocupa, a menos que Ud. sea un maníaco-depresivo y el o la licenciada se resista a derivarlo a algún profesional de la salud que realmente sepa del tema.

Lo preocupante de la aceptación social del psicoanálisis es que los charlatanes convencieron a los políticos y lograron enquistarse en el sistema público de salud mental. En muchos casos obtuvieron puestos de poder. Se convirtieron en el establishment de la salud mental y no solo no curan sino que, además, no dejan curar.

Por eso, los políticos encargados de la salud mental deberían preguntarse por la eficacia de los métodos que se utilizan en los hospitales. Deberían cerciorarse que no se está engañando a los pacientes, que no se estén haciendo pasar discursos obsoletos por curas efectivas y deberían expulsar a los charlatanes con diván y todo, por más que hoy estén de moda y tengan buena prensa.

En cuanto a Ud., con su plata haga lo que quiera, pero a mí me parece que si desea cuidar su salud física no debería drogarse ni con cocaína ni con cigarrillos; y si, además, desea cuidar su salud mental, debería recurrir a buenos psicólogos, no a consultorios de psicoanalistas u otros curanderos de la mente.

15 comentarios:

Diego dijo...

Claudio:
Si alguien dice tener verdadero espíritu científico entonces tiene que aceptar la realidad. (No vaya a ser que "si los hechos no concuerdan con la teoría, entonces deben ser descartados")

La Epistemología nos ayudará a darnos cuenta si nuestro proceder va de acuerdo con el espíritu científico.

Yo en los hechos veo que existe lo objetvo y también lo subjetivo. Para entender lo objetivo uso los conocimientos de la ciencia, para relacionarme con lo subjetivo entre otras cosas miro dentro mío aquellas cosas de las que nada quiero saber.

El psicoanálisis es una terapia. Tiene su método, al igual que cada ciencia tiene el suyo. Ahora, así como en la ciencia hay "malos" científicos (en el sentido de que son dogmáticos y/o de que no aceptan los hechos que ven), también hay "malos" psicoanalistas y "malos" analizantes (no estoy "atacando" ni a unos ni a otros con decir "malos", sino que pretendo señalar que cometen algún error que los lleva a ser incoherentes).

En mi experiencia real (que sería la parte "fáctica" que indaga la observación científica) el psicoanális me ha aportado mucho, y cuando fallé, la mayoría de las veces fue porque yo no quería saber algo -y esto es una afirmación subjetiva, en tanto yo como sujeto he observado que así era-.

Un amigo mío que estudia física (tiene un muy buen promedio, se estubo por ir becado a Francia, pero eligió después seguir en el Balzeiro) me contaba que en las clases de Física Cuántica (creo que era esa) les explicaban cosas como "Por más que dos personas midan el mismo objeto, el resultado será distinto". Y en un artículo que salió en Clarín hablaban del "cifrado cuántico" (o algo similar, no recuerdo), que se basaba en el hecho de que cuando alguien observa algo modifica aquello que está observando. Así que la cuestión de la "pura objetividad" de la observación es sólo real en el campo del pensamiento, no de los hechos.

Otros temas interesantes son los Fractales en matemática, pero eso lo dejo para posteriores charlas.

Un abrazo,
Diego.

Claudio Uribe dijo...

Hola Diego.

Es obvio que existen las subjetividades, sin embargo, creo que nos estamos moviendo en dos niveles distintos. Un campo es el de las cosas y el otro el de la descripción de las cosas. No sólo pienso que las subjetividades (los estados subjetivos de una persona) pueden sino deben describirse objetivamente.

Esto no significa negar la subjetividad ni tenerla por menos. A mi personalmente me encanta emocionarme con una buena película (y con otras que no lo son tanto, pero bueno, que se le va a hacer). Significa reconocer que para un entendimiento verdadero del mundo es necesaria la objetividad y la racionalidad.

Déjame dudar de que el psicoanálisis tenga un método. O, para mejor decir, déjame dudar de la efectividad del método. Ahora bien, si es una terapia entonces no es una ciencia. Sería, en cambio, una tecnología. Pero como ningún psicoanalista ha demostrado que sea efectiva (parece que tienen mucha resistencia a las evaluaciones científicas), entonces queda dentro del campo de las pseudotecnologías (todas las tecnologías tienen algún sistema de control).

"Un amigo mío que estudia física..."

No hacen falta argumentos de autoridad, Diego. Bohr y muchos otros del círculo de Viena, que fueron los más grandes físicos del siglo pasado, sostenían una posición similar a la de tu amigo. Esta es (era) la interpretación ortodoxa o de Copenhague de la Física Cuántica. Pero hoy se sabe que está equivocada.

Las ecuaciones de la cuántica no obligan la intervención de un observador, que fue introducido por los físicos del 1900 ad hoc para que la interpretación cuadrara con la filosofía del momento. Fue otra infeliz y dañina entromisión del positivismo en la ciencia. Pero esto ya nos lleva fuera del tema del post.

Diego dijo...

Más tarde responderé algunas cosas (no tengo mucho tiempo ahora). Mientras te pregunto: ¿Has leído los diálogos de David Bohm con J. Krishnamurti? Creo que te puden interesar.

Suerte (si bien Dios no juega a los Dados)
Diego.

Claudio Uribe dijo...

No, no lo leí. De Bohm leí los diálogos con D. Peat, me entretuvo, pero me enseñó muy poco.

Diego dijo...

Se dice que para poder tomar un te se debe empezar por vaciar la taza.

Bueno, como para mí lo subjetivo no se remite sólo a emocionarme con una película, te dejo un abrazo y mi deseo que te vaya bien hoy y siempre (no te estoy diciendo "hasta nunca", esa mi forma de saludar cuando termino un comentario en un blog o cuando me despido de mis compañeros de trabajo -aunque los vaya a ver al otro día-, es algo que forma parte de mi manera de ser cordial, fraternal con el otro)
Diego.

PD: Entiendo tu búsqueda del orden (búsqueda de las leyes que rigen al universo, en los campos que sean) a través de lo racional. Yo me preguntaría (dado que es un hecho que existen tanto lo subjetivo como lo objetivo, y que ambos están presentes en nosotros, y tal vez en todo) hasta dónde alcanza la objetividad para entender lo subjetivo. Porque no somos computadoras que pueden ver todo objetivamente, en nuestras observaciones influye lo subjetivo siempre, porque lo subejtivo siempre está (y pensar que lo subjetivo puede ser "hecho a un lado" mientras se observa es desconocer -ser incoherente con- los hehcos). Y entonces el objetivo primario deja de ser entender las cosas exclusivamente desde lo racional, y pasa a ser entender las cosas desde lo racional sabiendo que lo subjetivo está presente en nosotros y en lo que observamos.

Claudio Uribe dijo...

Por lo que dice en su Post scriptum, Diego y yo no coincidimos en el concepto de objetividad. A mi me parece, aunque puedo equivocarme, que él comparte los prejuicios relativistas y que no ha asumido todavía una actitud crítica. Por mi parte, ya he escrito bastante sobre el tema de la objetividad en otros posts, así que no tiene sentido que abunde más aquí.

Anónimo dijo...

Buen blog.

Emma Eckstein dijo...

El psicoanálisis es un fraude. Para aprender más pueden visitar mi blog dedicado a criticar esta pseudociencia.
AntiEleia

Claudio Uribe dijo...

Bueh! Sea esta vez bienvenida la propaganda en Palas Athenea, y bienvenida seas tu, Emma. Ya tienes un enlace en el blogroll.

Alejandro Beceyro dijo...

Este comentario no está dirigido estrictamente al tema del post, que en líneas generales comparto; pero no podía dejarlo pasar:

¿el 43% de los argentinos fuma?
No sé, pero a ojo de buen cubero esta cifra no me cierra.

Considerando que la pirámide etaria argentina es más o menos joven y regular, podría decirse que un 20% de la población está por debajo de los 12 años. Ya sé que hay algunos críos que fuman, pero no sé si se los puede considerar "fumadores", y el peso de éstos en su segmento debe ser ínfimo.

Esto significa que, según ese porcentaje, más de la mitad de los argentinos mayores de 12 años es "fumador".
O, en otros términos, algo así como el 60% de los mayores de 18 años es fumador.

¿Será? Encontraría razonable que esta cifra fuera la mitad. En todo caso, ¿de donde salió ese dato?

Saludos, Alejandro.

Claudio Uribe dijo...

Gracias por pasar y tomarte la molestia de dejar un comentario, Alejandro.

El dato salió de un recorte periodístico de Clarín o La Nación (ya no recuerdo) de hace dos años. Un saludo.

SEBASTIÁN LEÓN PINTO dijo...

El psicoanálisis, si no cura, enferma.

SEBASTIÁN LEÓN PINTO

Anónimo dijo...

es ético que un analista falte a la sesion sin avisar?
Melu

clara dijo...

Emma eckstein es un fraude. Se da aires de cientificidad y dice demostrar en su blog "la invalidez científica" del psicoanálisis con razonamientos falaces tales como "algunos seguidores de Freud se suicidaron, por tanto eran enfermos mentales. Los enfermos mentales creen en teorías erróneas, por lo tanto el psicoanálisis no tiene validez". Es una vergüenza. Por supuesto que en su página publica lo que le conviene. Es muy poco seria. Le recuerdo que Freud y Lacan debían contestar a todas las críticas que les realizaban, porque no publicaron sus ideas en un blog donde podían borrar los comentarios que los podían dejar mal parados. En valentía y coherencia, tiene muchísimo que aprender de ellos.

Claudio Uribe dijo...

Aunque comparto las críticas al psicoanálisis de Emma, este no es un blog subsidiario ni contenedor del de Aniteleia. Mejor, las críticas y felicitaciones en su blog. Eso de andar criticando a las espaldas queda feo, Clara.