martes, diciembre 06, 2005

La evolución es una teoría

En teoría, la teoría es igual a la práctica. En la práctica no lo es.

En el uso cotidiano, la palabra ‘teoría’ ocupa un lugar intermedio entre el hecho concreto y seguro y la especulación sin fundamentos. Para un científico, en cambio, el significado está en las antípodas: representa el conocimiento más acabado y actual de la cosa que estudia. Por eso, cuando uno habla de la teoría de la evolución, con la palabra teoría no está avisando su equivocación prematura o que, en definitiva, que en la práctica las cosas serán distintas a lo que dice; lo que afirma es que lo que tiene entre manos es el mejor conocimiento disponible, que existe gran cantidad de datos que sustentan las hipótesis, que hay varias ideas funcionando bien de forma simultánea, que otros campos del conocimiento son compatibles con las ideas formuladas y que el hecho de la evolución es compatible con otros hechos pertenecientes a diferentes niveles de la realidad. Dice que está estudiando un suceso real, observable y comprobable. Pero lo que asegura, fundamentalmente, es que es capaz de modificar ese conocimiento, en todo o en parte, cuando se presente alguna evidencia que lo contradiga.

La teoría de la evolución es compatible tanto con la química y a través de ella con la física, como con la geología (el ejemplo de colaboración interdisciplinaria entre la evolución y la geología es, a mi juicio, uno de los más hermosos que ha dado la ciencia). Ninguna otra teoría científica ha acumulado tantos datos favorables (es decir, informes acerca de los hechos) como la teoría de la evolución, aunque esos informes a veces sean indirectos como el registro fósil. (También son indirectos los datos acerca del desplazamiento de los electrones en los sólidos y, sin embargo, la tecnología del estado sólido no deja de sacar inmensos dividendos.)

Por eso, enrostrarle a un científico que la teoría de la evolución es sólo una teoría es como decirle a un músico que la 9ª Sinfonía de Beethoven es sólo una sinfonía.

Para seguir leyendo sobre evolución:

11 comentarios:

Diego dijo...

Enhorabuena por tu blog, me gusta el tema que tocas y estoy totalmente de acuerdo con la idea que tratas de transmitir.

Voy a linkarte en mi blog en el apartado 'Blogs Amigos', con tu permiso.

Saludos amigo.

Claudio Uribe dijo...

Gracias Tom. Quedas tu también registrado en mi blog-roll. Saludos.

Anónimo dijo...

algunos dicen: "en teoría esto es así...". Quieren decir que quizás sea así, no están seguros de lo que dicen. Cuando en realidad es una hipótesis, que es una afirmación de algo que no se sabe con seguridad hasta que se comprueba.

Claudio Uribe dijo...

Yo pondría en un escalón más bajo todavía a ese tipo de afirmaciones. Una hipótesis, o al menos una hipótesis científica, está conceptualmente conectada a otras en un sistema.

A lo que tu te refieres es a la mera conjetura, un tal vez aislado, sin pruebas ni conexión lógica con otros campos del saber.

Diego dijo...

¡Feliz Navidad!.

Te deseo unas felices fiestas entre los tuyos.

Hasta luego.

Claudio Uribe dijo...

Felices fiestas para ti también, Tom. Gracias por acordarte, un abrazo.

Diego dijo...

Claudio, paso a saludarte y espero que publiques pronto.

Saludos.

Diego dijo...

Un saludo.

Asigan dijo...

Totalmente de acuerdo con lo expuesto en el artículo.

Por otra parte, respecto a lo que dice Anonymous:

En ese contexto lo que se hace es contraponer la teoría con la práctica, no lo que se sabe con lo incierto.

Por ejemplo, la teoría dice que con tales condiciones y tales supuestos el resultado será tal. Luego, en la práctica, nada sale así.

En España, para obtener el carnet de conducir, es necesario realizar dos tipos de pruebas, una teórica y otra práctica. No significa que lo teórico sea incierto o poco seguro, sino que, obviamente, se refiere al conocimiento, mientras que la parte práctica se refiere a la puesta en ejercicio de esos conocimientos.

Claudio Uribe dijo...

Gracias Tom por los saludos. Otros menesteres de la vida hace que tenga muy poco tiempo-blog disponible, pero seguramente ya vendrán épocas más calmas.

El cambio de nivel entre las predicciones teóricas y la contrastación empírica es un problema sumamente interesante.

Como dices, Asigan (por cierto, un gusto que hayas comentado por aquí), en ocasiones los resultados experimetales no suelen acompañar las elucubraciones teóricas. Pero es interesante ver que muchas veces se debe a que el modelo teórico elegido para representar al objeto real no es adecuado y sí es adecuada la teoría.

Un modelo teórico no es otra cosa que una representación ideal de lo que se supone es la realidad (por ejemplo un gas ideal es una representación de un gas real) que se introduce en una teoría general (e.g. la física estadística).

Si el experimento falla, si queremos salvar la gran teoría (en este ejemplo la física estadística) podemos culpar la pobreza del modelo (el gas ideal). Y si queremos salvar a ambos, tenemos el expediente de asegurar que el experimentador es un incompetente.

Victorino dijo...

¿Puedo incluir un viejo cuento sobre la Teoría Económica (siempre basada en supuestos)? Ahí va.
Naufragan un sociólogo, un matemático y un economista. Lo único que rescatan es una lata de atún en conserva.
A la hora de comer, descubren que no tienen abrelatas.
El sociólogo sostiene que puede resolver el problema. Estudia las corrientes sociológicas desde el inicio de la Era Cristiana, el Renacimiento, la Inquisición, la Reforma Protestante, y... nada. Para poder comer, concluye, necesita un abrelatas.
Le toca el turno al matemático. Hace cálculos infinitesimales, las dos raíces de la ecuación cuadrática, se aproxima al cose de Pi. Y llega a la misma conclusión. Para comer el atún necesita un abrelatas.
El economista toma el asunto en sus manos, y en menos que canta un gallo, tiene la solución:
PRIMER SUPUESTO: ¡TENEMOS UN ABRELATAS!
Saludos desde Córdoba (la Córdoba de Argentina)
Victorino Castro.